LA EMPRESA

En 1884 Bonifacio Giesso, un genovés de profesión sombrerero de medidas, instala su primera tienda en Buenos Aires. En aquellos años la empresa ofrecía además de aquellos: gorras, camisería fina, bastones, gemelos, ajuares para novios, puños y cuellos duros, botones, paraguas y valijería. La primera tienda se encontraba en la calle Cuyo (hoy Sarmiento) próxima a la casa de Domingo F. Sarmiento, quién además de ser cliente (como los también ex presidentes Julio A. Roca y Bartolomé Mitre) pasaba cotidianamente por el local para que lo ayudaran a hacerse el moño de la corbata.

A lo largo de los primeros años del siglo XX se afianza como camisería de medida, años en los que tanto las telas como todos los accesorios eran importados de Inglaterra e Italia.

Alfredo Giesso fue quien convirtió a Giesso en marca, desde el año 50 y hasta fines de los 80 la palabra «creaciones» estaba incluida en el logo que se utilizaba y fue también en esa época cuando se creó el distintivo moño como isotipo.

En el año 1955 abrió la segunda sucursal en la Av. Santa Fe y en 1962 la de la Avenida Alvear, que sumadas a la ya existente de la Avenida Corrientes (que había sustituido a la de la calle Cuyo, cuando se produjo el ensanche de la avenida 9 de Julio) dando lugar así al slogan usado en las décadas de los años ‘60 y ‘70: «En las tres grandes Avenidas».

A comienzos de los años ‘90, bajo la conducción de Ana Maria Giesso, abren otros locales en la zona norte de la ciudad de Buenos Aires. En el año 2000 ya con Mariano Rodriguez Giesso dirigiendo la empresa, Giesso decide crear una línea de ropa de mujer. Dos años mas tarde comienza a distribuir sus productos en seleccionados locales de todo el país.

Giesso vivió cambios culturales muy profundos a lo largo de la historia y supo (en lo que a moda respecta) adaptarse a ellos sin perder el foco en su esencia, que es lo que lo hace único e inigualable. Tales son los casos del jeanswear y del movimiento hippie de los 60.

Como el placer está en ir andando y no en llegar, Giesso disfruta mucho de cada paso, ha demostrado ser una de las pocas marcas en el mundo que se adapta al paso de las tendencias, habiendo logrado trascender alcanzando el justo equilibrio entre los valores que la marca sustenta y la actualización necesaria para incorporar permanentemente los avances culturales y tecnológicos que impone el ritmo de la moda.