Foodies

Con vista al lago

Dos lugares que por su privilegiada ubicación en puntos emblemáticos de la Patagonia y por su propuesta, se vuelven irresistibles.

 

El refrán -ver para creer- que recomienda solo dar credibilidad a aquello de lo que hayamos sido testigos presenciales, y no a través de lo que otros nos hayan contado se pone en duda en estos casos. Aquí podríamos aplicar en cambio: Ver para no creer. Y es que los paisajes patagónicos de Villa La Angostura y Bariloche tienen algo de cuento de hadas, o de El Señor de los Anillos… algo de surreal.  Y estar allí no los vuelve menos increíbles ni fantásticos.

Dos lugares que no parecen reales por ser perfectamente bellos, en sentido literal y que invitan a quedarse horas contemplando, disfrutando de un buen trago, una buena cerveza o un buen plato en comunión con la naturaleza.

SOBRE EL NAHUEL HUAPI

Mirador Club Social abrió en diciembre de 2014 y la idea surgió, no de casualidad pero por purísima oportunidad. “Íbamos a abrir una franquicia de un restaurante en Buenos Aires, cuando recibí una llamada del entonces dueño del lugar para decirme que iban a vender”, cuenta Jonathan Drago, uno de los  actuales dueños.  Y fue cómo de pasar de buscar algo en la gran ciudad, Jonathan y su socio Eugenio Triay se instalaron en Villa La Angostura. Los dos tenían muchos años de trabajar en gastronomía, fantaseaban con tener algo propio y la terraza sobre el Nahuel Huapi, se impuso y fue mucho más de lo que habían soñado.

Mirador Club Social anticipa desde su nombre el fuerte de la propuesta. Es un pequeño restaurante con una imponente vista al gran lago que se divide entre las provincias de Neuquén y Río Negro y a la Cordillera de los Andes y conquista desde el principio, no solo por su ubicación sino también por la amable atención y la cálida ambientación del lugar.

Además de en su localización geográfica, el nombre se inspiró en los clubs de playa de Ibiza, España. Jonathan y Eugenio quisieron trasladar ese concepto a la montaña. “Nuestra idea es que la gente no venga solamente a comer sino que pase un rato, una tarde o un día”, agrega Jonathan. Por eso proponen clases de yoga con desayuno durante la temporada de verano,  almuerzo y cena – a la luz de las velas -, atardeceres con tragos, tapas y pinchos y un deck con reposeras para tomar sol, además de puffs y camastros para relajarse a cualquier hora.  Y, si el día está frio, ofrecen mantas  y así, no hay excusas para no prolongar la estadía, aunque sea por un rato.

La propuesta gastronómica la armo Eugenio y se basa en cocina mediterránea fusionada con materias primas de la zona. El ceviche de pesca del día y ají amarillo peruano es la entrada que nunca falla y el risotto de hongos uno de los platos más pedidos.

Sobre el Moreno

Desde que abrió sus puertas en junio  del 2016 en la ruta del Circuito Chico de Bariloche, la micro cervecería de Patagonia se convirtió en uno de los lugares más recomendados por quienes pasaron por allí y hasta por quienes solamente habían escuchado hablar de él. Y la recomendación va mucho más allá de si se toma  o no cerveza. Su vista del lago Moreno lo convirtió en un imbatible en poco tiempo.  

El lugar de estilo rústico, hecho en madera con luces tenues, es cálido y acogedor con un hogar a leña que funciona en invierno y grandes ventanales a través de los que el paisaje irrumpe en el salón.  Entre el público hay grupos de amigos, familias y parejas de todas las edades. Afuera un gran deck, terraza y sillas en el jardín sobre el lago en el que, durante el verano, también hay un food truck con choperas.

Con tecnología alemana, enormes ollas de cobre de cocción a la vista,  bodega de fermentación y su propia plantación de lúpulos aromáticos,  quienes quieran saber más sobre el mundo de la cerveza,  pueden hacer una visita guiada. Esta consiste en un recorrido que termina en la sala de degustación en la que Diego Bruno, maestro cervecero de la casa, trabaja con su equipo para crear nuevas variedades. Estas van cambiando por temporada o por pura inspiración.  Son especialidades de estación que nacen a partir de la alquimia de ingredientes autóctonos, varían a lo largo del año  y se suman a las clásicas Amber Lager, Weisse, Bohemian Pilsener y Patagonia Pale Ale.

El menú se diseñó pensando en la cerveza y en los posibles maridajes  e incluye hamburguesas gourmet, picadas, sándwiches y platos más elaborados de gastronomía patagónica entre los que se destacan el estofado de ciervo y  la cazuela de cordero braseado con hongos patagónicos.

Más información

Mirador Social Club
Ruta 40, Km 2120, Villa La Angostura
http://www.miradorsocialclub.com.ar/es/home#mirador

Micro Cercevería Patagonia
Ruta Provincial 77, Circuito Chico, km 24.700, Bariloche
info@cervezapatagonia.com.ar