Viajes

ESCAPATE CON ELEGANCIA

Te contamos a dónde podés escaparte unos días sin tener que viajar demasiado. Lugares con un marco natural que te desconecta de todo, y te conecta con el placer y el disfrute de la naturaleza.

 

Buenos Aires no es solo cemento. Aunque a veces el caos de la ciudad consume, existen paisajes y ecosistemas que rompen totalmente con el ajetreo porteño, y están a menos de 500 kilómetros del centro. Playa, naturaleza, sierras, campo, universos necesarios para renovar energías, cambiar de aire y refrescar la mente, el cuerpo y el alma. Te invitamos a descubrir  estos lugares chic dónde podés alojarte y pasar unos días increíbles sin tener que viajar demasiado.

LA BECASINA DELTA LOGDE, TIGRE

El Delta es una de las maravillas naturales de Buenos Aires. Ese paisaje mágico, el río, los árboles, los canales y arroyos generan una atmósfera de paz, armonía y belleza inéditas. Y lo más inédito es su cercanía, y como al estar solo segundos en alguna hermosa casona sobre el agua, podés sentir una desconexión real de la rutina. Un hospedaje realmente purificador y bello es La Becasina Delta Logde, un hotel sobre el Arroyo Las Cañas, al que puede accederse desde la Bahía Grande de Nordelta, a bordo de una embarcación exclusiva. Con una estética rústica, rodeado de naturaleza y río, cuenta con quince bungalows de madera, con deck privado y vista al arroyo. Además tienen dos bares, uno dentro del hotel, otro sobre la pileta del Deck Principal, y un octógono escondido en medio de la naturaleza para hacer asados. También está habilitado para huéspedes que quieran pasar el día y almorzar en el Lodge.  Para quienes quieran interactuar con la naturaleza del Delta, tienen botes a pedal, kayacs, paseos en barco y caminatas por los senderos de la isla con guías especializados. Quienes quieren disfrutar del relax, hay sesiones de masajes.

http://www.labecasina.com/

ESTANCIA LA FORTUNA, SALTO

A 200 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires existe este palacio histórico donde podés alojarte y vivir una especie de viaje al pasado. Una estancia fundada en 1873, diseñada por el arquitecto francés Le Bergere. Opulento pero con la simpleza del paisaje rural que lo rodea, hospedarse en este lugar es una experiencia memorable. Una casona luminosa con ventanales enormes, obras de arte, jardines de árboles añejos sobrevolados por aves de diferentes especies, y mucha historia por descubrir.  El palacio cuenta con cuatro máster suites y tres habitaciones en suite. Además tiene un living, una biblioteca, un salón de desayuno, una piscina con solarium y una terraza de mármol desde la que se puede tener una vista increíble de la inmensidad del campo. Cuentan con actividades como cabalgatas, paseos en carruaje, caminatas, asados. Por las noches podés disfrutar de una degustación en el wine bar, del microcine, la sala de billar y los conciertos de piano.

https://www.facebook.com/EstanciaLaFortuna/

HOSTERÍA MARAYUI, CHAPADMALAL

A solo veinte minutos de Mar del Plata, quince de Miramar y 2500 metros de la playa, en la zona campestre de Chapadmalal, existe este casco gigantesco, escondido entre campos, lomadas y arboledas añosas. “Marayui” significa “llegando al mar” en guaraní. Y eso es lo más mágico de este lugar, que no parece estar tan cerca del océano, debido a la vegetación que tiene. Y sí, el mar esta cerca y el disfrute se vive en cada rincón. Cuenta con diez cuartos en suite, con estilo inglés, rodeados de canchas de golf, tenis, y vistas a amaneceres y atardeceres de ensueño en medio de la naturaleza. La casona cuenta con una terraza y un jardín de invierno para desayunar o tomar el té y disfrutar del ambiente armónico.  Además cuentan con un comedor con un gran equipo de chefs que sirven desde paellas y mariscadas hasta asados y puchero con productos premium súper frescos. Podés jugar al golf, al tenis, hacer avistajes de aves, caminatas, o contemplar el arroyo poblado de gansos, patos, garzas y nutrias.

http://marayui.com.ar/hosteria/

POSADA LA PROTEGIDA, TANDIL

Un paisaje que despeja la mente y llena de oxígeno el alma; una posada boutique con detalles sofisticados y una vista espectacular a las sierras de Tandil: un oasis de calma que te sorprende por su equilibrio perfecto entre naturaleza y estética. Cada espacio parece estar hecho con pasión por la decoración. El lugar cuenta con una posada y una cabaña. Ambas con ventanales que dan al entorno natural y serrano. En verano podés disfrutar la piscina exterior, y en invierno también cuentan con una piscina interior climatizada. Su amplio comedor te invita a disfrutar una experiencia gastronómica regional con un toque gourmet que cambia de acuerdo a la estacionalidad de los productos durante el año. Además, tienen un espacio de spa, con una piscina con jets de hidroterapia y una sala de relax donde ofrecen desde masajes descontracturantes hasta reflexología, para que descanses de pies a cabeza.

https://posadalaprotegida.com.ar/