Música

LONDON GRAMMAR: POTENCIA Y SENSIBILIDAD EN ALTAS DOSIS

Un trío inglés con mucha fuerza y profundidad. Desde la voz principal hasta los sonidos, todo parece evocar una escena lejana y etérea, una especie de viaje musical que vale la pena emprender.

 

Hannah Reid y Dan Rothman se conocieron en plena residencia estudiantil en la Universidad de Nottingham, y afortunadamente se juntaron para darle forma a un proyecto que no consistía más que en generar algo de música. Con el tiempo la voz de Hannah y las cuerdas de Dan Rothman lograron algo tan bueno que necesitaron un integrante más para transformar este cúmulo de ideas y sonidos en the London Grammar.

Así fue como Dot Major, multi instrumentalista que explora con djembés, teclados y tambores se sumó a este dúo; despúes de tocar en diferentes bares londinenses y escribir miles de temas, con mucho trabajo de investigación, creación y composición los tres amigos decidieron salir al gran mundo digital en 2013 para presentar su primer sencillo: “Metal & Dust”. Tiempo después nació su primer disco, “If you wait” y el resultado fue un éxito rotundo que logró que la banda en solo tres años se suba a escenarios de más de diez importantes festivales europeos y definitivamente se gane un lugar privilegiado en la escena musical británica emergente.

Tal vez sea la voz profunda y folk de Hannah Reid, comparada incontables veces con la de la líder de Florence and The Machine. O sus letras sentidas, realmente autobiográficas en las que, tal como ella dice, “hablan de personas que entran y salen de la vida”. O los sonidos digitales, dramáticos, etéreos, ambientales que fusionados con una guitarra melancólica generan una potencia singular, porque la banda suena enérgica y nostálgica al mismo tiempo. Este mundo sonoro tan singular hace de London Grammar un trío realmente especial y deseado. También el sentido autobiográfico de las letras genera una conexión con quien las escucha; basta hablar de “If you wait”, el tema que de alguna forma retrata la incertidumbre acerca del futuro, la inseguridad acerca de qué es lo que va a pasar mañana, la inestabilidad del mundo actual: un pensamiento que toca las fibras de esta generación.

Después del éxito provocado por “Metal & Dust” y de “If you wait” los London estuvieron listos para más y lanzaron “Wasting my young years”, un tema que Hannah escribió para un ex novio. Apenas salió a la luz se convirtió en el número 31º en la lista de singles del Reino Unido. Y así también tentaron a Disclosure, la reconocida banda de garage house, que los convocaron para grabar el tema “Help me lose my mind” de su disco Settle. La BBC Radio 1 también los convocó para grabar dos sesiones en directo.

Otra insignia de esta banda joven es su capacidad de jugar, de animarse. Con su aire irreverente y fresco lograron crear covers de temas geniales como Wicked Game de Chris Isaak, Nightcall de Kavinsky, y Devil Inside de INXS. Y ninguno de los verdaderos intérpretes se quejó de sus adaptaciones, que le dan un nuevo espíritu a estos temas tan reconocidos y cantados por toda una generación.

La estética de London Grammar también es un punto clave. Sus videos relatan historias a través de imágenes y luces que juegan con la noche y la naturaleza, con protagonistas que expresan emociones y sensaciones con miradas. Hay un juego constante entre lo sútil, lo que está casi oculto y lo más visceral e instintivo. Tal vez esta sea la gran magia de London Grammar: Tres chicos sencillos, sin aires de grandeza, que a través de una frescura natural y una sensibilidad auténtica expresan una orquesta de sonidos poderosos y profundos.

Junio 2016