Música

Pablo Malaurie: un festival de beats

Los pajaritos cantan y Malaurie también. En su música aparecen todo tipo de animales, sensaciones, ruiditos, e instrumentos de cuerdas de todos los tamaños y formas. Todos estos sonidos de la naturaleza se combinan con sintetizadores y diferentes juegos electrónicos que hacen de cada una de sus canciones un verdadero viaje onírico.

 

“El miedo no nos sigue más” clama uno de sus temas. Claramente a él no lo siguió, porque se animó a pasar por diferentes estadíos, a transformar su música pasando de lo acústico a lo electrónico para que surja algo nuevo. Comenzó como miembro de la banda Mataplantas, y tras su separación dio luz a su primer disco solista, “El festival del Beso”, que genera escalofríos en las piernas por la sensibilidad de sus letras y sonidos, que a veces componen una situación melancólica y a veces ultra eufórica, extremadamente feliz.

Las maravillas de sus canciones impactaron al realizador francés Vincent Moon, que lo filmó para su proyecto La Blogotheque, y también a la rumana Catalin Mitulescu, que lo convocó para actuar y realizar la banda sonora de su película Loverboy, seleccionada para el Festival de Cannes. Y así, Pablo fue codeándose con figuras de la escena indie como Devendra Banhart, a quien teloneó, y tras años de contagiar al público con su “Festival del Beso”, logró un nuevo disco, “El Beat de la Cuestión”, que merodea por caminos más electrónicos a través de samplers y máquinas. En su recital lanzamiento, regaló a la gente un póster con la insignia: “Haz tu propio estilo de música”. Tal vez esa libertad de escucha y pensamiento, lo llevó a ser quien es hoy.

U: En muchas de tus canciones describís objetos, animales.. ¿son los objetos los que te inspiran a contar algo, o son solo una forma de contar lo que está pasando por tu cabeza?

P: Yo siempre trabajo ante todo con música, después las palabras van apareciendo. No sé hacer poesía y con eso una canción, hay melodías que proponen una palabra por su sonoridad y cuando hay tres o cuatro de esas ya funcionan como imán de otras que terminan haciendo a la canción. Después quizá aparece una frase nueva que resignifica todo el resto y eso también está bueno.

U: ¿Cómo llegaste a interesarte por tantos instrumentos de cuerda distintos? ¿Tenés alguno que sea tu “fetiche”?

P: Algunos fueron regalos como el banjo mandolina y estuvieron guardados un tiempo hasta que les encontré la vuelta. Después el ukelele lo busqué yo y encontré uno de 1920 en la feria del Parque Centenario. Todo lo que pasó con esos instrumentos estuvo muy bueno pero hace tiempo ya que me alejé de todo eso.

U: Y pensando en ese pasaje de lo acústico a lo tecnológico ¿Qué sentís que le aporta la tecnología de un sampler por ejemplo a la música?

P: El sampler es el mejor instrumento y no hay nadie que te pueda enseñar a usarlo. Es muy infinito lo que hay por explorar en él; ni el mismo sampler puede saber a lo que podrías llegar, de hecho es fallando en intentos donde surge lo mejor.

U: Aunque cambiás de tecnología o estilo, tu falsete sigue siendo marca registrada. ¿Qué sentís que le aporta a una canción?

El falsete me sirve como instrumento, es quizá el más íntimo y con el que puedo frasear un sentimiento muy propio. No sé cómo es recibirlo, pero me imagino que puede ser tan emocionante como insoportable.

U: Hiciste la banda de sonido de Loverboy. ¿Cómo se hace una banda de sonido? ¿Qué se siente ver la peli con tu propia música?

En este caso yo compuse unas cuantas piezas en sintonía con el ánimo del protagonista y el director decidió qué se usaba para cada escena. Trabajar contra imagen es muy diferente, lo hice hace poco para un cortometraje y ahí tenés que componer para la acción. Un laburo muy diferente y muy placentero también. Ver la música en la peli es muy emocionante. Justamente en unos minutos me estoy yendo al Gaumont a ver “Una de Esas Noches”, el corto de Germán Servidio del que te comentaba que hice la música. Va a ser la primera vez que viva esto en el cine.

U: ¿Cómo sería un festival del beso? ¿Cómo te lo imaginás?

P: Me llevó diez canciones definirlo. Que alguien proponga otro! (risas grabadas)

U: ¿De dónde surgió la frase que tan bien suena, “el beat de la cuestión”?

Apareció haciendo la canción, había que decir algo como que el quid de la cuestión es estar vivo y “el beat de la cuestión” lo resuelve con gran economía de palabras. El beat es el pulso en una canción, el latido, y como el disco se diferencia del otro principalmente por una fuerza rítmica, entonces la frase se adueñó de todas las canciones y le dio unidad al disco.

 

Links:

 

https://pablomalaurie.bandcamp.com/

https://pablomalaurie.bandcamp.com/album/el-festival-del-beso

http://www.blogotheque.net/2010/07/02/pablo-malaurie-en/

Película Loverboy: https://www.youtube.com/watch?v=CLCrT-vFQ0s